Nadie ofrece su hora sin pasar por el registro.
No decimos «los mejores»: mostramos el proceso. Estos son los cuatro pasos que todo aspirante cruza antes de aparecer en la vitrina — y lo que pasa cuando no los cruza.
Identidad
Cédula y datos biográficos: la persona existe y es quien dice ser.
Sin identidad confirmada, el expediente no avanza.
Registro oficial
Cruzamos la profesión contra su fuente: ReTHUS · SISPRO (salud), SIRNA · Rama Judicial (derecho), Junta Central de Contadores.
Si la profesión exige tarjeta o matrícula y no está vigente, no hay vitrina.
Antecedentes
Revisión disciplinaria en la fuente oficial del gremio.
Una sanción vigente detiene la solicitud.
Entrevista
Nuestro equipo de curaduría conversa con cada aspirante: trayectoria, criterio y trato.
El registro dice que puede ejercer; la entrevista, que vale tu hora.
Cuatro documentos, ni uno menos.
Hoja de vida
Trayectoria y experiencia real
Foto profesional
La cara que verás en la videollamada
Documento de identidad
Cédula, solo para verificación
Tarjeta o matrícula
La credencial oficial de su profesión
Al final, solo hay dos sellos.
Entra a la vitrina con su credencial a la vista, publica su tarifa de 30 y 60 minutos y abre su calendario. Desde ese momento, su hora se puede reservar.
Nunca aparece en la vitrina. Y hay una promesa más: los documentos de un expediente denegado se purgan del archivo — minimización de datos, como manda la Ley 1581 de Habeas Data.
La credencial se muestra
En la vitrina, cada acta de experto lleva su categoría verificada. Lo que ves está respaldado por el expediente.
Tu pago está protegido
MercadoPago procesa el cobro: nunca vemos ni guardamos tu tarjeta. El experto confirma tu horario antes de que pagues.
Cada sesión queda en acta
Confirmación por correo con la cita al calendario, sala de video propia y registro de cada cambio de tu sesión.